Un tallo más o menos: aquí, Soda sólo tiene dos, y su parte superior tiene una forma alargada. Suave como una tabla de surf, evoca la fluidez del diseño francés de los años 50, pero con nuestro característico trazo audaz. Por sí sola, es fascinante, pero es en las composiciones donde revela su lado alegre, rompiendo con la naturaleza estática de formas más básicas.