La originalidad y el acabado de las patas son los verdaderos protagonistas de la mesa Riddled, que retoma el tema de la porosidad presente en muchas de las arquitecturas de Steven Holl. Las finísimas láminas de madera, curvadas mediante grabado láser, hacen aún más espectacular este proyecto, que parece desafiar las leyes de la física. Las dos patas, similares a origamis escultóricos, dejan pasar la luz interior en una auténtica explosión de juegos de sombras.