Funcionalidad discreta y robustez son las señas de identidad de la mesa Lacrosse. Parece tallada en piedra, pero se pliega rápidamente y sin pillarse los dedos. Se puede guardar en pilas apretadas que ahorran espacio: las patas encajan entre sí. Pero Lacrosse no sería un modelo Casala si, además de sus ventajas prácticas, no ofreciera una amplia variedad de modelos y acabados.